Las ratas comen tomates porque los jardines les ofrecen comida, agua, cobertura y refugios cercanos. Suelen alimentarse por la noche y dejan frutos parcialmente comidos, roeduras, excrementos, madrigueras y daños en zonas de riego o acolchado. Proteger una sola tomatera no resuelve el problema. Hay que retirar lo que las atrae, bloquear accesos, cosechar antes, cuidar el compost, reducir escondites y utilizar trampas o control profesional cuando los indicios confirmen que son ratas.
No uses veneno a la ligera en el huerto. Los rodenticidas suponen riesgos para mascotas, fauna, niños y depredadores no objetivo, y los roedores muertos pueden ocasionar otros problemas. En muchos huertos domésticos, la limpieza, las barreras, las trampas y la ayuda profesional son medidas iniciales más prudentes.
Si no sabes si los agujeros son de ratas, lee Agujeros de roedores en el jardín: guía de identificación. Si los daños proceden de conejos o ciervos, consulta Ideas para proteger el jardín de los conejos y Repelentes de ciervos para el huerto.
Última actualización: 6 de junio de 2026.
Respuesta rápida
Recoge los tomates al iniciarse el cambio de color, antes de que maduren del todo. Retira a diario la fruta caída, protege el compost y la comida de animales, reduce la vegetación densa, bloquea las madrigueras y coloca barreras de malla metálica soldada donde sea viable. Si puedes hacerlo de forma segura y legal, instala trampas de golpe en estaciones protegidas junto a los recorridos de las ratas. Acude a un profesional si la actividad se repite, hay madrigueras cerca de construcciones, mascotas o niños en la zona, o dudas sobre la normativa de rodenticidas y trampas.
Señales de que las ratas comen los tomates
Busca:
- tomates a medio comer;
- frutos arrastrados;
- marcas de roeduras;
- excrementos cerca de los bancales;
- madrigueras junto a vallas, casetas, compost o muros;
- actividad nocturna;
- marcas grasientas de roce en los bordes;
- daños cerca de vegetación densa.
Las ardillas y las aves también pueden morder tomates. Las ratas son más probables si el daño ocurre de noche y hay madrigueras o excrementos.
Retira las fuentes de alimento
Las ratas se quedan donde encuentran comida de forma constante.
Qué hacer:
- cosecha a diario los tomates maduros y casi maduros;
- recógelos al comenzar el cambio de color y deja que maduren dentro;
- retira los frutos caídos;
- recoge los tomates rajados;
- protege el compost;
- evita carne, lácteos y alimentos grasos en el compost;
- guarda las semillas para aves y el pienso en recipientes resistentes a roedores;
- limpia debajo de los comederos;
- retira por la noche la comida de mascotas que esté fuera.
Un solo montón de compost descuidado puede mantener todo el problema.
Reduce la cobertura y los refugios
A las ratas no les gustan los espacios abiertos y expuestos.
Para reducir escondites:
- aclara las malas hierbas densas;
- levanta las ramas bajas;
- traslada los montones de madera;
- guarda macetas y bandejas de forma ordenada;
- retira los objetos acumulados junto a las vallas;
- evita que el acolchado forme una capa profunda de refugio cerca de construcciones;
- bloquea el acceso bajo casetas y tarimas.
Usa malla metálica soldada para impedir el paso, no una red de plástico endeble.
Protege las tomateras
Opciones prácticas:
- rodea las plantas con jaulas que tengan una barrera inferior de malla soldada;
- cosecha antes de que los tomates estén completamente rojos;
- usa bancales elevados con fondo de malla soldada si excavan mucho;
- poda el follaje inferior para mejorar la visibilidad y la ventilación;
- retira los frutos que toquen el suelo;
- aleja los tutores y espalderas de las vallas que las ratas usan como vías de paso.
La malla de gallinero puede detener conejos, pero no ratas. La malla soldada es más resistente.
Trampas
Las trampas de golpe pueden funcionar si se colocan bien, pero deben quedar protegidas del acceso de niños, mascotas, aves y otros animales silvestres.
Buenas prácticas:
- colócalas junto a muros o recorridos;
- utiliza estaciones resistentes a la manipulación cuando sea necesario;
- instala varias trampas;
- ponte guantes;
- revísalas a diario;
- respeta las normas locales;
- no las sitúes donde puedan alcanzarlas las mascotas.
Si no te sientes cómodo usando trampas, contrata a un profesional.
Rodenticidas
Los rodenticidas deberían ser el último recurso cerca de cultivos comestibles. Pueden envenenar animales no objetivo y estar regulados. Si se usan, deben colocarse en estaciones de cebo resistentes a la manipulación y gestionarse según la etiqueta y la legislación local.
No esparzas veneno por los bancales.
Preguntas frecuentes
¿Recoger los tomates antes evita los daños de las ratas?
Ayuda. Cosecha cuando aparezca el primer cambio de color y deja que maduren dentro. Así pasan menos tiempo resultando atractivos por la noche.
¿Las ratas comen tomates verdes?
Pueden hacerlo, aunque suelen preferir frutos maduros o en maduración y otros alimentos fáciles de conseguir.
¿El aceite de menta piperita detiene a las ratas?
No es un método principal fiable. La limpieza, las barreras y las trampas son más eficaces.
¿Debo llamar a una empresa de control de plagas?
Sí, si reaparecen madrigueras, hay excrementos cerca de construcciones o señales dentro de casa, hay mascotas o niños próximos, o no es seguro colocar trampas por tu cuenta.
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