Las sales de Epsom solo son útiles cuando las plantas necesitan magnesio o azufre y el suelo o sustrato realmente carece de ellos. No son un estimulante general, no curan la podredumbre apical del tomate y no son necesarias en todos los jardines.
El mito persiste porque el magnesio es esencial para las plantas. Pero añadir un nutriente que el suelo ya tiene puede crear desequilibrios.
Para los problemas de calcio en tomates, lee Por qué las tomateras necesitan calcio.
Última actualización: 6 de junio de 2026.
Respuesta rápida
Úsalas solo cuando un análisis del suelo, de tejidos vegetales o un diagnóstico claro indique falta de magnesio. No las uses para prevenir la podredumbre apical. Contienen magnesio y azufre, no calcio, y el exceso de magnesio puede dificultar la absorción de calcio.
Qué contienen las sales de Epsom
Son sulfato de magnesio. Aportan:
- magnesio;
- azufre.
No aportan:
- calcio;
- nitrógeno;
- fósforo;
- potasio.
Por tanto, no sustituyen un fertilizante completo.
Cuándo pueden ayudar
Pueden ser útiles cuando:
- el análisis del suelo muestra poco magnesio;
- las plantas presentan carencia de magnesio y se han descartado otras causas;
- un suelo arenoso ácido ha perdido magnesio por lavado;
- el sustrato de un recipiente no tiene suficiente magnesio;
- el programa de fertilización no lo aporta.
La carencia de magnesio suele causar amarilleamiento entre los nervios, sobre todo en hojas viejas, pero estos síntomas pueden parecerse a otros problemas.
Cuándo su uso es un mito
No las uses para:
- tratar la podredumbre apical;
- añadirlas por sistema al hoyo de plantación de tomates;
- hacer florecer las plantas;
- corregir todas las hojas amarillas;
- mejorar todos los rosales;
- endulzar los frutos;
- controlar plagas;
- corregir un mal riego.
La mayoría de las hojas amarillas no se debe a falta de magnesio. Pueden aparecer por falta de nitrógeno, exceso de agua, daños en las raíces, pH, plagas, enfermedades, poca luz o envejecimiento natural.
Por qué pueden empeorar la podredumbre apical
La podredumbre apical se relaciona con la falta de calcio en el tejido del fruto. Las sales de Epsom no tienen calcio. El exceso de magnesio puede competir con su absorción y agravar el problema en determinadas situaciones.
Para prevenirla es mejor:
- mantener una humedad estable;
- acolchar;
- asegurar un pH adecuado;
- moderar el nitrógeno;
- conservar raíces sanas;
- analizar el suelo antes de añadir calcio o cal.
Plantas de interior y recipientes
Las plantas en maceta pueden tener falta de magnesio si el fertilizante no lo contiene o si el sustrato ha sufrido mucho lavado. Pero no debes dar sales de Epsom por defecto a todas las plantas de interior.
Si sospechas una carencia:
- Revisa primero la luz y el riego.
- Consulta la etiqueta del fertilizante.
- Comprueba las plantas sensibles al pH.
- Usa un fertilizante completo si pueden faltar varios nutrientes.
- Añade magnesio solo si el diagnóstico encaja.
Un enfoque más seguro
Antes de usar sales de Epsom:
- analiza el suelo;
- identifica la planta;
- compara los síntomas de hojas viejas y nuevas;
- revisa el historial de abonado;
- evita aplicaciones repetidas;
- no las mezcles con otras sales sin criterio.
Una corrección pequeña y dirigida no equivale a aplicarlas rutinariamente en el jardín.
Preguntas frecuentes
¿Hacen que los tomates sean más dulces?
No hay un buen motivo para usarlas con ese fin, salvo que una falta de magnesio esté limitando la salud de la planta.
¿Son buenas para los pimientos?
Solo si necesitan magnesio. No son un fertilizante general para pimientos.
¿Un exceso puede dañar las plantas?
Sí. Puede elevar las sales solubles y alterar el equilibrio de nutrientes.
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