Plantas y jardinería

Cómo tratar la podredumbre apical del tomate

Tratamiento de la podredumbre apical: calcio, riego, acolchado, macetas, fertilización, pH, prevención, frutos afectados y errores que conviene evitar.

La podredumbre apical produce manchas oscuras, hundidas y de textura coriácea en el extremo del tomate donde estaba la flor. Es un trastorno relacionado con el calcio, pero el tratamiento suele consistir en controlar el agua y el estrés, no en echar productos cálcicos al suelo sin medida.

Los frutos afectados no sanarán. El objetivo es que los nuevos se desarrollen normalmente.

Para entender el calcio, lee Por qué las tomateras necesitan calcio.

Última actualización: 6 de junio de 2026.

Respuesta rápida

Retira los frutos muy afectados, riega de forma constante, acolcha, evita daños en las raíces y exceso de nitrógeno, y analiza el pH y los nutrientes del suelo. Utiliza enmiendas cálcicas solo si el análisis o el programa de cultivo en recipientes indica que hacen falta.

Cómo reconocer la podredumbre apical

Síntomas:

  • mancha beige, marrón o negra en el extremo floral;
  • tejido hundido y coriáceo;
  • daño que comienza en frutos jóvenes y verdes;
  • mayor gravedad, a menudo, en el primer racimo;
  • puede afectar a tomates, pimientos, calabazas y sandías.

No la confundas con daños de insectos, quemaduras solares o podredumbres por hongos.

Medidas inmediatas

  1. Retira los frutos gravemente afectados.
  2. Comprueba la humedad a unos 10 a 15 cm de profundidad.
  3. Riega a fondo y con regularidad.
  4. Añade acolchado si el suelo está desnudo y ya caliente.
  5. Suspende las dosis altas de nitrógeno.
  6. Evita escardar cerca de las raíces.
  7. Comprueba el tamaño de los recipientes y el drenaje.
  8. Analiza el suelo si se repite el problema.

La siguiente tanda de frutos puede mejorar al corregir el estrés.

Por qué los pulverizados de calcio suelen decepcionar

El calcio debe llegar a los frutos en desarrollo por la corriente de agua de la planta. Los pulverizados quizá no introduzcan suficiente calcio en el tejido del fruto para corregir el trastorno. Los productos cálcicos para el suelo también fallan si la verdadera causa son los cambios de humedad.

Para prevenirlo es mejor:

  • mantener humedad estable en las raíces;
  • conservar un sistema radicular sano;
  • asegurar un pH correcto;
  • abonar de forma equilibrada;
  • acolchar;
  • evitar cortes importantes de raíces.

El riesgo es alto en macetas

Las tomateras en maceta son propensas a este problema porque los recipientes se secan rápido.

Utiliza:

  • recipientes grandes;
  • sustrato para macetas de calidad;
  • riego constante;
  • fertilizante completo;
  • acolchado en la superficie;
  • platos solo si controlas cuidadosamente el drenaje.

Las macetas pequeñas son una causa oculta frecuente.

Qué no hacer

Evita:

  • añadir sales de Epsom;
  • suponer que las cáscaras de huevo lo resolverán rápido;
  • encalar en exceso sin medir el pH;
  • añadir harina de huesos a suelos ricos en fósforo;
  • abonar plantas con el suelo seco;
  • dejar que las plantas se marchiten una y otra vez;
  • quitar hojas de forma agresiva.

Lee Sales de Epsom para las plantas: ¿útiles o un mito? antes de usar productos con magnesio.

Preguntas frecuentes

¿Puedo comer tomates con podredumbre apical?

Puedes cortar la parte afectada si el resto del fruto está sano, aunque los frutos muy dañados suelen ser de mala calidad.

¿Se contagia?

No es una enfermedad infecciosa. No se extiende como un hongo, pero un mismo estrés puede afectar a varios frutos.

¿Debo retirar los tomates afectados?

Retira los muy afectados para que la planta dedique energía a frutos más sanos.

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Fuentes

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